Una entrevista con el Presidente del Proyecto Lavanda

Aucencio Domenzain Lavender Project President

P. ¿Nos puede explicar qué tipo de negocio es el Proyecto Lavanda?

R. El Proyecto Lavanda no es una organización sin fines de lucro ni una organización de beneficencia, más bien funciona como una empresa social.

P. ¿Qué es una empresa social y cuáles son sus obligaciones respecto de la comunidad?

R. Las empresas sociales son aquellas organizaciones que poseen un objetivo social y económico, su valor principal debería ser la solidaridad. Debemos entender que el principal objetivo de una empresa social no es lograr una ganancia, sino más bien lograr beneficios para un número significativo de emprendedores y para la comunidad.

P. ¿Cuál es a su juicio la diferencia entre ser una empresa social que apoya a la comunidad y una empresa lucrativa?

R. En mi opinión, y esto lo digo a título personal, una empresa social parte del acuerdo y entendimiento de desarrollar un proyecto con un líder que será el responsable de que tal proyecto sea exitoso, siempre teniendo en mente las características propias de una empresa social. Yo creo que tales características deberían ser: Solidaridad, cooperación, comunicación, democracia y liderazgo. También el mejoramiento de la calidad de vida de sus socios y familias, y el desarrollo de compromisos con la comunidad. Si estas cosas no son parte de la visión, entonces una empresa social de este tipo no será exitosa.

P. ¿Qué factores externos e internos hacen que una empresa social sea exitosa?

R. Los factores internos y externos que hacen a una empresa social exitosa son:

a) Organización (Participación de los socios y toma de decisiones democrática)

b) Espíritu emprendedor (Cambiar la mentalidad de productor a emprendedor)

c) Desarrollo de productos (Diversificar la línea de productos, su presentación y la transformación de materias primas)

d) Innovación (Nuevos procedimientos y tecnologías)

e) Medio ambiente (Cuidar del medio ambiente)

f) Rentabilidad (Disminuir los costos operativos y de producción)

g) Equidad de género (Iguales oportunidades para hombres y mujeres)

h) Impacto Social (Ser una compañía modelo en México, en creación de trabajos y beneficios para la comunidad)

i) Impacto Regional (Cultivos alternativos para promover la estabilidad en la comunidad e implementar mecanismos para implementar dicho proceso)

P. ¿Cuáles fueron los desafíos al empezar el cultivo de lavanda en México?

R. Recuerdo que durante unas de las primeras pláticas que tuve con St. Anthony’s Alliance, nos preguntaron si sería posible que cultiváramos una planta que no conocíamos. Desde el comienzo del proyecto tuvimos numerosos obstáculos que fuimos superando uno a uno. Uno de nuestros primeros desafíos fue que ninguno de nosotros había cultivado lavanda antes, y tampoco sabíamos en dónde comprarla. El segundo y de hecho posiblemente más complicado desafío fue la escasez de agua. En la primavera de 2006, 8 campesinos acordamos colaborar con Alliance para comprar una nueva bomba, dado que la que teníamos había estado rota por años. A cambio, plantamos una hectárea de lavanda por un costo total de 15,000 dólares. Algunas semanas después ya teníamos agua, justo a tiempo para comenzar nuestros cultivos de maíz, frijoles, alfalfa y soya.

P. ¿Qué más aprendió a medida que el proyecto comenzaba a crecer?

R. No tenía ninguna experiencia previa con negocios ni computadoras. A medida que el proyecto comenzó a crecer, y a partir de la necesidad, comencé a aprender mucho acerca de los negocios y la operación diaria de un negocio lucrativo.

Sumado a esto aprendí el modo de conseguir fondos adicionales para el proyecto. Escribí un manual llamado “Cómo cultivar lavanda y algunos de sus usos”. St. Anthony’s Alliance publicó este manual, que sirvió como herramienta principal para aplicar a una beca que nos permitiría conseguir ayuda a fin de comenzar una pequeña  empresa, con el asesoramiento de la Universidad Tecnológica del Norte de Guanajuato (UTNG). Elaboramos el plan con la ayuda del rector de la institución, Andrés Salvador Casillas Baraja, y fue entonces cuando nació Azul Lavanda S.P.R.L de R.L (que ahora opera como el Proyecto Lavanda).

El Proyecto también aplicó para conseguir apoyo financiero por parte de la Presidencia de Dolores Hidalgo. La Presidencia de Dolores contribuyó con 70% de los fondos necesarios para instalar un sistema de riego por goteo, un depósito para la cosecha, un invernadero para reproducir las plantas y una destiladora para extraer el aceite de lavanda.

P. Retrospectivamente, ¿dónde cree que se ubican hoy como una empresa social?

R. Han sido casi 6 años desde que comenzamos el Proyecto Lavanda y aún no estoy seguro de que hayamos alcanzado el principal objetivo de ganar la confianza y la credibilidad de aquellos que son parte de él. Este es otro obstáculo a superar. Creo que este proyecto nos da una gran oportunidad de mostrar a México (a su gobierno) que la creación de empleos no ocurre sólo a través de decretos presidenciales, sino a través de la tenacidad, el trabajo constante, la responsabilidad, el respeto, etc.